Era una escuincla cuando descubrí que vomitar lo que comía era lo mejor del mundo, me satisfacía comiendo, para después sentir más satisfacción al deshacerme de todo y estar ligera. Después, me di cuenta que era mejor no comer que vomitar, pues me agotaba hacerlo, aunque la sensación siempre fue delirante.
Ahora, después de muchos años (de verdad muchos) no he dejado los malos hábitos, a veces pareciera que todo está perfecto y cuando me doy cuenta, estoy contando calorías, haciendo ejercicio de más o dejando de comer .
Amo este mundo, estilo de vida o estupidez, como lo quieran llamar. En este momento, estoy en el peso más alto que he tenido en tooooda mi vida, ¿¿¿cómo pasó??? Pues simplemente fui débil y dejé que todos se metieran en mi vida, ahora más que nunca con este blog regreso a mi maravilloso camino de la ligereza, satisfacción al estar con el estómago vació, fuerza y PERFECCIÓN.
Sí, soy una cerda y también estoy arrepentida de haber dejado mis metas a un lado…pero estoy de regreso, decidida y con fuerza de voluntad para lograr lo que quiero.
No se confundan que de wannabe no tengo nada!!! Sólo fui frágil, débil, pero se acabó.

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